El HS110 es el resultado de un nuevo desarrollo en la tecnología de los dirigibles de aire caliente. Ha sido diseñado por el equipo de ingenieros que desarrolló los primeros dirigibles presurizados en 1981 y ha fabricado más de 100 unidades que hoy en día están volando por todo el mundo.

Los dirigibles de aire caliente son probablemente las aeronaves más seguras del mundo: en el poco probable caso de un fallo del motor, el dirigible se transforma en un globo aerostático y volará y aterrizará como un globo normal.

El HS110 ha sido diseñado específicamente para ser usado como soporte publicitario por lo que ha sido construido con miras a lograr el menor mantenimiento posible junto con la máxima facilidad en su operación tanto en el aire como en tierra.

La envoltura es totalmente no-rígida y fabricada con una tela de poliamida de alta resistencia recubierta con una capa de elastómero de silicona de alta temperatura, especialmente desarrollada para el HS110 y de muy larga duración. Los cuatro timones se inflan con un ventilador Honda de 5 CV ubicado en la góndola, dándoles una presión de aire mucho más alta que la del fuselaje para asegurar su máxima rigidez incluso en los giros más cerrados.

La góndola es de fibra de vidrio, con una estructura de tubos de acero inoxidable y láminas de aluminio para el suelo. Los dos ocupantes van sentados el uno al lado del otro, con la mayoría de los controles ubicados entre los dos asientos, lo que facilita enormemente el adiestramiento de un piloto novel.

Los quemadores son una versión modificada del Lindstrand Jetstream y pueden funcionar individualmente o los dos a la vez. Los quemadores se controlan desde los asientos mediante un sistema hidráulico especial. Normalmente se cargan 80 kg de gas, lo que permite volar durante dos horas sin interrupción. El motor principal es un Rotax 582UL de dos tiempos y 64 CV de doble encendido y doble carburador, mundialmente reconocido por su fiabilidad y sencillez. La velocidad máxima del HS110 es de 37 kph.


Góndola
 

Motor Rotax
 

Quemadores

El HS110 se transporta normalmente en un remolque y una vez que se llega al lugar de despegue puede estar listo para volar en menos de media hora. Después de volar se tarda unos 45 minutos en desinflarlo, introducir la envoltura en su bolsa, meter todo dentro del remolque y salir a toda prisa para la próxima actuación.

El HS110 puede volar con vientos de hasta 20 km/hora aunque esto depende en gran parte del relieve del terreno. Es menos sensible a las térmicas que los globos aerostáticos. Dado que el HS110 puede retornar a su lugar de despegue, se podrá aterrizar para repostar sin desinflar la envoltura, con lo que se puede prolongar el vuelo todo el tiempo que uno desee. No será necesario efectuar la operación de rescate como con los globos. Sólo son necesarios un piloto y dos ayudantes en tierra. Para pilotar el dirigible es suficiente tener la licencia de piloto de globos aerostáticos y 5 horas de vuelo en el HS110 con un instructor de la casa.

El dirigible es un cartel volante impresionante con una superficie para publicidad de aproximadamente 462 m2 desplazándose por encima de las cabezas del público. Se puede elegir para el fuselaje cualquier color entre los doce disponibles sin recargo alguno, incluso en los timones. La decoración suele pintarse directamente sobre la envoltura. También se pueden utilizar dos pancartas de 20 metros de largo que se adaptan perfectamente al fuselaje del dirigible y una de 5,6 x 3,4 metros debajo del morro. Las pancartas se fijan con Velcro y unos enganches de seguridad. Se pueden cambiar las 3 pancartas en menos de una hora.